Siguiendo con la entrada anterior donde os hablamos de los beneficios de la fuerza para la salud, hoy os mostraremos el papel de la fuerza y la importancia del músculo en diferentes enfermedades.

Vamos a ello:

El entrenamiento de fuerza previene la diabetes y mejora sus síntomas una vez adquirida, ya que mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre. El músculo absorbe y gestiona el azúcar que luego pasa a la sangre (Kyle D Flack, et al., 2010).

Reduce el riesgo de cáncer, ya que la grasa visceral, que produce cáncer (además de problemas cardiacos y diabetes) se ve reducida al entrenar con cargas (Wanderson dos Santos, et al., 2017). Además, el desgaste muscular es una complicación común del tratamiento del cáncer y se asocia con un mayor riesgo de toxicidad por quimioterapia, una progresión más rápida del tumor y menores tasas de supervivencia. Entrenar fuerza debería ser fundamental en estos pacientes. Pero lamentablemente no se hace.

El entrenamiento de fuerza previene y mejora la osteoporosis, incrementando la densidad mineral ósea (A. Menkes, S, et al., 1993). El ejercicio con cargas estresa ligeramente el cuerpo y fortalece músculos y huesos, además de estimular a las células dentro del hueso para producir proteínas estructurales. Esto es clave en mujeres, ya que a partir de la menopausia la pérdida de hueso se dispara.

Mejora la salud cardiovascular, especialmente algunas patologías ya mencionadas como diabetes, obesidad, presión sanguínea y lípidos séricos.

Como consecuencia de todos sus beneficios, entrenar fuerza aumenta la esperanza de vida, ya que en muchos estudios se ha comprobado que un déficit en la fuerza de agarre es un indicador de mortalidad por cualquier causa (Orawan Prasitsiriphon, 2018).

Además, a nivel terapéutico se ha demostrado que el ejercicio es una terapia igual de válida o más que el tratamiento farmacológico, y sin los efectos secundarios que éste causa.

 

Como veis, son muchas las razones por las que entrenar fuerza, principalmente con fines saludables. Con estas dos entradas nuestro objetivo ha sido dejar de ver el músculo como algo estético, o exclusivamente estético. Esperamos haya servido y concienciado un poco más del papel prioritario de la fuerza en nuestro día a día.

Es importante saber que no hace falta entrenar 7 días a la semana 2 horas al día. Simplemente empieza, infórmate, prueba, investiga, experimenta y trata de instaurar rutinas saludables de entrenamiento. La clave está en empezar, el ejercicio que hagas AHORA te ahorrará muchísimos problemas en el futuro.

 

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