La osteoporosis es una condición asintomática, caracterizada por una baja masa ósea y deterioro de la microarquitectura del hueso, lo que conlleva a inestabilidad ósea y a un mayor riesgo de fracturas en la articulación de la cadera, columna vertebral (L2-L5) y articulación de la muñeca principalmente.

Esta patología se genera alrededor del hueso por la pérdida del equilibrio entre la formación y reabsorción de éste. La velocidad en que se genera este proceso cambia a lo largo de la vida, siendo en la edad adulta más lento, presentándose una mayor disminución de la masa ósea.

Afecta a hombres y mujeres de todas las razas presentando un aumento en la incidencia con el envejecimiento. En el caso de las mujeres, este proceso se acelera por factores hormonales propios de la postmenopausia.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece la densitometría mineral ósea (DMO) como el estudio de elección para el diagnóstico y seguimiento de esta condición.

En ella se compara la puntuación del T-score, que es el número de desviaciones estándar por arriba o por debajo de la media de DMO normal de la población adulta joven del mismo sexo y raza, por lo que, de esta forma, se establecen diferentes momentos en la progresión de la enfermedad: osteopenia o baja densidad mineral ósea cuando el T-score es inferior a -1,0 y hasta -2,5; osteoporosis: inferior a -2,5; y osteoporosis grave: inferior a-2,5 más la presencia de fractura.

Tomado de: http://www.farmaciafedefarma.com/es/consejos-salud/la-osteoporosis

El tratamiento de la osteoporosis comienza con medidas no farmacológicas, como la necesidad de realizar ejercicio físico diariamente, acorde al estado de salud de cada paciente, hacer una dieta equilibrada y sana, con abundante ingesta de productos lácteos, evitar hábitos tóxicos como el tabaco y moderar el consumo de alcohol.

Es asimismo aconsejable tomar al menos 10 minutos de sol evitando las horas de máxima insolación y elaborar un plan para la prevención de caídas.

Existe un buen número de fármacos que reducen el riesgo de fractura, pero no todos son iguales, ni en su eficacia ni en la forma de administración ni en los efectos secundarios. Es aconsejable la elaboración de un programa a largo plazo, de varios años, de acuerdo con la situación clínica de cada paciente.

En todos los casos, es aconsejable el suplemento con calcio y Vitamina D.

En cuanto a la prescripción de ejercicio, éste promueve la formación del hueso y estimula la diferenciación osteogénica y la actividad de los osteoblastos y osteocitos por efectos mecánicos y a su vez inhibe la osteoclastogenesis y la reabsorción ósea, mejorando los marcadores de recambio óseo, lo que es promovido por actividades como el entrenamiento, de fuerza y el ejercicio de impacto (saltos), de resistencia siendo éste fundamental para el mantenimiento de la DMO. Otra actividad complementaria que promueve todo lo anteriormente descrito es el trabajo con plataforma vibratoria secuenciada y realizada junto con un profesional del ejercicio.

osteoporosis

Tomado de: http://drdelucasycadenas.com/tratamientos/tratamiento-de-osteoporosis/

La frecuencia de trabajo que se recomienda para obtener efectos positivos, es al menos 2-3 meses con una intensidad del 40-70% de la frecuencia cardiaca máxima (FCMáx) durante 20 a 30 min por sesión y de 3-5 sesiones/semana para el entrenamiento aeróbico.

Respecto al entrenamiento de fuerza, se recomienda una intensidad de trabajo del 50% de 1 RM, la cual se debe aumentar progresivamente hasta un  80% con un volumen de 2-3 series de 4-8 repeticiones cada una y dos sesiones a la semana de 20-40 min de duración cada una.

Las ventajas de las que puede beneficiarse una persona con osteoporosis con la realización regular y sistemática de ejercicio físico son:

  • Una mayor calidad de vida
  • Una mejora de la capacidad funcional
  • Un aumento de la capacidad aeróbica
  • Una menor pérdida de densidad mineral ósea
  • Un aumento de la masa muscular
  • Un aumento de equilibrio y control postural
  • Controlar los factores de riesgo

Por el contrario, se ha demostrado que una frecuencia de entrenamiento excesiva produce efectos negativos que pueden disminuir la DMO.

Además, hay estudios que verifican que el ejercicio de alta intensidad, reduce la incidencia de fractura de cadera en un 50% en un seguimiento de mujeres a 12 años, sumado a que por cada hora de caminata a ritmo ligero reduce la incidencia de esta en un 6%, aumenta la densidad mineral ósea (DMO) de cadera, columna y muñeca, disminuyendo al menos 1% de la pérdida la masa ósea por año en columna lumbar y cuello femoral en mujeres pre y posmenopáusicas.

En conclusión, la práctica de actividad física de al menos 150 min a la semana, donde se realice trabajo de fuerza, impactos, estabilidad postural junto con un trabajo aeróbico, conlleva a minimizar el riesgo de caídas y aumentar los niveles de DMO de columna y de cadera, por lo que es un tratamiento no farmacológico que atenúa los síntomas y mejora la calidad de vida de estas personas.

Tomado de: https://www.quironsalud.es/es/comunicacion/notas-prensa/prevencion-tratamiento-adecuado-osteoporosis-pueden-reducir

Desde Balance Sport Clinic (BSC), abogamos por un trabajo interdisciplinar (nutricionista, fisioterapeuta y entrenador) con una metodología de entrenamiento adaptada y supervisada por un profesional de la actividad física.

Escrito por: Belén Jiménez, Entrenadora personal.

REFERENCIAS

Prieto-Peralta, M., Sandoval-Cuellar, C., & Cobo-Mejía, E. A. (2017). Efectos de la actividad física en la calidad de vida relacionada con la salud en adultos con osteopenia y osteoporosis: revisión sistemática y metaanálisis. Fisioterapia, 39(2), 83–92.

Sosa Henríquez, M., & Gómez de Tejada Romero, M. J. (2014). Tratamiento de la osteoporosis. Medicine – Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 11(60), 3545–3554.

Sosa Henríquez, M., & Gómez de Tejada Romero, M. J. (2014). Tratamiento de la osteoporosis. Medicine – Programa de Formación Médica Continuada Acreditado, 11(60), 3545–3554.

Sayegh, F. (2013). Bone Mineral Density and Body Composition of Adult Premenopausal Women with Three Levels of Physical Activity. Journal of osteoporosis.