Cuando hablamos de entrenamiento funcional, ya seamos deportistas de élite o simples usuarios en busca de una mejora en la salud, el trabajo de la línea media o comúnmente denomidada “CORE” es un pilar básico en toda planificación o programa de entrenamiento.

En este post queremos centrarnos en dos maniobras de activación muscular que han generado mucha controversia durante las últimas décadas en el mundo del entrenamiento. Se trata del Hollowing y el Bracing.

Como nos cuentan Mike Boyle y Gray Cook en su magnífico enfoque “Joint by joint”, la línea media tiene la necesidad de proporcionar estabilidad a una zona anatómicamente falta de estructuras pasivas, que contiene órganos de vital importancia. La falta de estabilidad o exceso de movilidad de la columna lumbar va a determinar la función del resto de articulaciones, alterando sobre todo las estructuras más próximas a ésta (por ejemplo el aumento de rigidez en columna dorsal y en la articulación de la cadera). Podríamos decir que el estado funcional de esta musculatura va a ser el más influyente para el resto de articulaciones debido a su localización, justo en el centro del cuerpo humano.

Para ese trabajo de estabilización lumbar, surgen estas dos maniobras:

El Hollowing es una técnica que busca la activación selectiva de la musculatura profunda del abdomen, intentando aislar esta contracción de la musculatura superficial. Realizando el llamado “drawing-in”, que se basa en hundir el vientre hacia la columna lumbar sin que ésta modifique su curvatura neutra, se pretende activar de manera consciente el transverso del abdomen asociando una co-contracción involuntaria de los multífidos de la zona lumbar.

El Bracing es la co-activación global de toda la musculatura perteneciente a la línea media del cuerpo. Además del transverso del abdomen y los multífidos, con esta maniobra se activan oblicuo interno, externo, recto abdominal, diafragma y suelo pélvico creando una contracción conjunta de fibras en diferentes planos.

¿Qué diferencia encontramos en estas técnicas y cual es mejor en cada caso?

El debate está servido. Un gran número de estudios han intentado esclarecer cual es la mejor receta para entrenar este complejo muscular en busca de estabilidad. Durante la última década del siglo XX y principios del XXI numerosos autores se encargaron de investigar el beneficio de las distintas maniobras de activación de la línea media, enfocando estos estudios a la rehabilitación del “low back pain”(LBP) o dolor lumbar.

De esta manera O´Sullivan et al.(1997) demostró que con un periodo de 10 semanas de entrenamiento de la musculatura profunda (hollowing) de forma progresiva la sensación de dolor (mediante escala de percepción subjetiva) disminuyó considerablemente y perduró hasta 30 meses después.

hollowing

Imagen 1. Extraida de O’Sullivan, P, Twomey, LT, Allison, GT. Evaluation of specific stabilising exercise in the treatment of chronic low back pain with radiological diagnosis of spondylolysis or spondylolisthesis. Spine.1997

Richardson CA y su grupo de investigación (1999) llegó a la conclusión de que el transverso del abdomen es un músculo que se activa de manera anticipatoria ante cualquier perturbación y que las personas con LBP tienen una disfunción en esa contracción anticipatoria a causa de una alteración del timing de reclutamiento con perturbaciones rápidas. Esta alteración va a provocar artrofia muscular, incrementando la fatiga y espasmos en los multífidos lumbares.

Estas investigaciones entre otras hicieron que se pensara de forma generalizada que la clave del éxito de la estabilidad lumbo-pélvica era la activación selectiva de la musculatura segmental y profunda del raquis lumbar, pero poco después muchos investigadores empezaron a ver el Bracing como una maniobra más completa para aportar estabilidad a la zona media.

Vera- Garcia, et al.(2007) investigó la capacidad de estabilización de estas dos maniobras de activación mediante perturbaciones con y sin conocimiento previo de estas últimas, en sujetos sanos. El resultado fue que la maniobra Hollowing no fue efectiva para estabilizar. En cambio el Bracing redujo el desplazamiento lumbar aportando estabilidad al tronco.

En la misma línea Stuart McGill (2007), uno los biomecánicos más influyentes y prestigiosos del panorama científico, destacó que es una equivocación utilizar la maniobra Hollowing en personas que buscan aumentar la estabilidad lumbar en el rendimiento de la actividad diaria. Justifica la importancia del Bracing con dos principios biomecánicos. El primero es que un soporte será más estable si la base que sustenta sus “cables” (músculos) es mayor. El segundo nos dice que para aumentar la estabilidad, el sistema debe proveer de una resistencia en los distintos planos del movimiento, por lo que se necesita un conjunto muscular con fibras en diferentes direcciones (oblicuas, transversales, frontales, sagitales). Mc Gill nos aclara que “para la actividad diaria basta con una co-activación de entre 5 y 10% MVC, no hay necesidad de aplastar la columna con una sobrecontracción”.

Imagen 2. Extraida de McGill SM (2007). Low Back Disorders. Second ed. Canada: Human Kinetics

Imagen 2. Extraida de McGill SM (2007). Low Back Disorders. Second ed. Canada: Human Kinetics

Otros autores, aunque en menor medida, desestiman el trabajo específico de esta musculatura para mejorar los problemas de espalda baja. Lederman E (2010) hace una revisión en la que llega a la conclusión que la disfunción abdominal no va a ser responsable del dolor lumbar. Dice que un programa de ejercicios de estabilidad del core no va a ser más efectivo que cualquier otro programa de entrenamiento para reducir el dolor crónico lumbar, y que incluso la tensión continuada de esta musculatura puede ser potencialmente peligrosa para la columna.

En líneas generales, tras hacer una pequeña recopilación de los distintos puntos de vista sobre esta temática, parece ser que los estudios científicos poco a poco se están inclinando hacia el trabajo de Bracing como mejor método de estabilización del raquis lumbar. En Balance Sport Clinic opinamos que el trabajo de bracing va a proporcionar mayores niveles de estabilidad a la columna lumbar, no obstante la maniobra hollowing puede ser muy interesante como trabajo de control motor en personas con dolor en la zona lumbar o dificultad en reclutar la musculatura profunda del abdomen. Además, un mal timing a la hora de ejecutar un bracing sumado a una inhibición del suelo pélvico puede crear un estado de apnea y presión intraabdominal perjudicial para la salud (aumento de la presión arterial), por eso en nuestro centro, creemos que el hollowing puede ser un punto de partida en distintos programas de entrenamiento para reeducar ese timing de activación y poder integrarlo a una co-activación global con la progresión del entrenamiento.

Luque-Suarez A. y el departamento de fisioterapia de la Universidad de Málaga (2012) aportan un trabajo terapéutico de integración muy interesante para paliar los síntomas de esta afección lumbar, añadiendo ejercicios de movilidad, fuerza y liberación miofascial. Os dejamos el enlace: http://cdn.intechopen.com/pdfs-wm/36705.pdf

BIBLIOGRAFÍA:

• Lederman E. The myth of core stability. J Bodyw Mov Ther 2010;14(1):84-98.
• Luque-Suárez A, Díaz-Mohedo E, Medina-Porqueres I, Ponce-García T. Stabilization exercise for the management of low back pain, In: Low Back Pain, Norasteh AA (Ed.), 261-92; 2012.
• McGill SM (2007). Low Back Disorders. Second ed. Canada: Human Kinetics
• McGill, S.M. (2010) Core Training: Evidence Translating to Better Performance and Injury Prevention. Strength and Conditioning Journal, Vol. 32;3. 33-46.
• O’Sullivan, P, Twomey, LT, Allison, GT. Evaluation of specific stabilising exercise in the treatment of chronic low back pain with radiological diagnosis of spondylolysis or spondylolisthesis. Spine.1997
• Richardson, C, Jull, G, Hodges, P, Hides, J. Therapeutic exercise for the spinal segmental stabilization in low back pain: scientific basis and clinical approach. Churchill Livingstone, Edinburgh;1999.
• Vera-Garcia FJ, Elvira JL, Brown SH, McGill SM. Effects of abdominal stabilization maneuvers on the control of spine motion and stability against sudden trunk perturbations. J Electromyogr Kinesiol, 2007;17:556-67.
• Dynamic chiropractic – october 7, 2009, vol. 27, issue 21 core stabilization strategies: abdominal hollowing vs. bracing by malik slosberg, dc, ms. Recuperado de http://www.dynamicchiropractic.com/mpacms/dc/article.php?id=54160

Escrito por: Álvaro Asensio, Entrenador Personal de Balance Sport Clinic.